
📆¿Cuándo ir? En este aspecto no lo pensamos mucho (bueno, la culpa fué 100% mía que saque los billetes de avión de sorpresa) y nos plantamos en Budapest en pleno inviero, un 25 de Enero con -1ºC. Sin duda volveremos en primavera cuando la temperatura sea un poquito más agradable. Según unos conocidos que viven alli en verano hace mucho calor, así que supongo que lo mejor será ir en primavera u otoño.
✈️ Vuelos. Nosotros volamos desde Santander con Ryanair, que vuela el Viernes por la noche la ida y el lunes a primera hora la vuelta, por lo que pudimos aprovechar 2 días completos. Para trasladarnos del aeropuerto al hotel cogimos un transfer en http://www.booking.com ya que por los horarios nos parecía la mejor opción y la verdad no nos pareció nada caro (aproximadamente 50 euros ida y vuelta). Como alternativas el autobús funciona muy bien y son tan solo 3 euros.
🏠 Alojamiento. Decidimos alojarnos en el Maverick Hostel City Lodge, en el barrio judío, en pleno centro de la ciudad, rodeado de todos los bares y restaurantes de moda. Nuestro miedo era que hubiese mucho ruido y para nada. Escogimos la habitación doble con baño privado y era amplia, con lo justo y necesario y lo más importante, buena calefacción y una cama muy cómoda. Al final, yendo dos días tampoco es que pases mucho tiempo en la habitación.

¿Que hay que saber antes de ir a Budapest?
- 🇭🇺 Lo primero, los húngaros no son muy amables (siendo generosa). Se toman la vida con calma y mi impresión es que no les gusta mucho el turismo. Pero una vez sabemos esto, nos tomamos la vida con paciencia y sólo nos queda disfrutar.
- 💶 La moneda de Hungría es el Florint (florines en español). Aproximadamente 330 HUF equivalen a 1€. Intentarán cobrarte en euros, pero el cambio que harán será una estafa, así que lo más importante PAGAR SIEMPRE EN FLORINTS. Hay muchos locales de cambio en la ciudad, sin embargo nosotros no cambiamos nada y fuimos pagando todo con tarjeta.
- 🚃 Antes de ir habíamos leído que en el trasporte público intentaban estafarte, y bueno, mi impresión fue otra. Sí es verdad que hay más bocas de metro que máquinas para expender tíquets, es más, recuerdo un viaje en el que nos pasamos mas de 10 minutos buscando la maquina, pero es sencilla, incluso puedes ponerla en español. Y lo único que hay que tener claro es que, si no ticas el billete, este no es válido y te pueden multar. Hay una maquinita de ticar en cada esquina, por ese lado si que es fácil.
- 🚃 🚆 🚌 Tranvía, metro y autobús. Estas son las tres opciones de transporte que hay. El billete cuesta 1 euro y la verdad que merece la pena al menos subir una vez al metro para ver las estaciones aun en madera.
- 📖 Algunas palabras básicas: szia (hola), köszönöm (gracias), sör (cerveza) y egészségedre (para brindar).
- 🥨 Comida típica en Budapest: Goulash, patés, pollo paprika, strudel y si te gusta el dulce, las chimeneas
- 💶 Presupuesto: viajar a Budapest es muy barato, en nuestro caso 2 personas: avión + hostel + transportes + comida fueron aproximadamente 500 euros.
Para empezar bien el viaje, el Viernes a las 24.00h cuando llegamos nos acercamos a un bar cercano a tomar una cerveza y empezar a impregnarnos de la cultura húngara.
SÁBADO
Empezamos el día con un Free Tour. En este tour, nuestro guía Álvaro nos acompaño y nos contó un montón de cosas curiosas sobre la ciudad de Pest. Nosotros siempre empezamos cualquier viaje con un tour ya que consideramos que es la mejor forma de obtener una visión general de la ciudad, y estos guías suelen recomendarte sitios imprescindibles y ayudarte a acabar de organizar las visitas.
- Parlamento
- Plaza de la libertad
- Monumento a las víctimas de la invasion alemana durante la segunda guerra mundial
- Basílica de San Esteban
- Plaza de Erzsébet
- Monumento a Sisi
Además pueden hacerse otros tours dependiendo de vuestros intereses. Os dejo el enlace a la compañía que utilizamos nosotros, que es 100% recomendable. https://www.budapesttours.es
Tras el tour nos dirigimos a tomar una cerveza y a comer. El tour acaba en la entrada del barrio judío y allí puedes encontrar de todo. Decidimos entrar en el restaurante Guetto Gulash y bueno, sin más. Comimos bien, pero nada espectacular. Lo que sí, muy barato, aproximadamente 10-12 € por persona.
Ya por la tarde cogimos el metro hacia la plaza de los heroes, al final de la espectacular calle Andrassy (patrimonio de la humanidad). Allí destaca el monumento del milenio, que es un homenaje a los héroes húngaros. En la misma plaza encontramos dos museos, uno a cada lado que son el museo de bellas artes y el palacio de las artes.
Si cruzamos el río encontramos el 🏰 Castillo de Vajdahunyad, una copia del castillo de Hunyad de transilvania. Es sin duda uno de los lugares que más me gustó de Budapest, tranquilo con unos jardines preciosos. Perfecto para pasear, ¡y con sol tiene que ser incluso mejor!

Ya de tarde, antes de cenar, nos acercamos a visitar otra de las grandes atracciones turísticas de Budapest, los llmados «Bares en Ruinas», en este caso visitamos el más famoso que es el Szimpla Kert (Kazinczy utca 14). Pese al nombre no son bares en ruinas de verdad, son simplemente bares hubicados en edificios que antes estaban en ruinas y que aprovechan las paredes, techos y la estructura general para convertirse en locales originales, divertidos y alternativos. No te puedes ir de Budapest sin vivitarlo, sin embargo, es importante elegir la hora adecuada, ya que a partir de las 10.00h suele haber mucha cola para entrar, y es más recomendable ir un poco antes.

DOMINGO
El Domingo nos trasladamos a Buda, para conocer la otra parte de la ciudad. Para llegar lo mejor es coger el autobús 16 desde la Plaza de Erzsébet que te lleva a la parte más alta de la ciudad. Hay que bajarse en la penúltima parada, junto a la iglesia de Magdalena.

La primera visita es la iglesia de María Magdalena, una iglesia de estilo gótico de la que sólo queda en pie la torre del campanario. Lo bonito de esta iglesia es que han dejado los restos de la iglesia y puedes ver la antigua forma en el suelo.
Descendemos por a Calle Uri, la calle de los nobles. Se trata de una calle muy colorida y de estilo medieval que desemboca en la iglesia de San Matías, una maravillosa iglesia construida entre los siglos XIII y XV y reformada a finales del siglo XIX. Actualmente su estilo predominante es el neogótico.
Justo detrás se encuentra el Bastión de pescadores, un mirador en forma de muralla y desde el que se obtienen unas vistas preciosas de la zona de Pest y el Parlamento. Como era de esperar, todo muy hecho para el turista, en muchos de los sitios te hacen pagar para pasar a los miradores.
Continuamos bajando y nos dirigimos al Castillo de Buda, el cual recorrimos tanto por fuera como por debajo, ya que tiene pasadizos que lo recorren por debajo, ¡lo único dificil es encontrarlos! Justo antes de llegar al castillo, a mano derecha, encontramos unas ruinas. Budapest es una ciudad que fue bastante derruida durante la 2ª Guerra mundial, sin embargo, se conservaron los planos, y una vez finalizada la guerra se trato de reconstruir siguiendo la estructura original, pero como no había escombros suficientes no todos los edificios pudieron ser reconstruidos, y en lugar de crear una nueva construcción moderna, decidieron dejar la estructura en ruinas.

Para comer decidimos repetir el gulash, y buscando en google encontramos el restaurante Hungrian Hell’s Kitchen (Kígyó u. 4). Sí que es verdad que era un sitio bastante turístico, sin embargo la comida estaba muy buena, y el servicio muy atento también. Seguro que hay mejores sitios, ¡pero aquí acertais fijo!

De tarde volvimos a acercarnos a la zona del parlamento, ya que el primer día nos habían quedado cosas por ver. Caminamos por la rivera del Danubio y nos encontramos el monumento de los zapatos. Se trata de 60 pares de zapatos situados a la orilla del río que simbolizan el genocidio vivido en Budapest durante el gobierno de Szalasi, líder del Partido de la Cruz Flechada que gobernó Hungría durante el final de la II Guerra Mundial. Utilizaban cuerdas para atar a dos o tres personas, situarlas al borde del río y disparar a una de ellas. La víctima, al caer al río, arrastraba a las demás, quienes morían en el río ahogadas o congeladas. Tan sólo un pequeño reflejo de lo que sufrió este país durante la segunda guerra mundial.
Una vez visitado el parlamento cogimos el metro para cruzar el río y ver el edificio iluminado desde la zona de Buda, una pena que la niebla no nos dejase disfrutarlo más.

Y para terminar el día, nos dirigimos en tranvía a la zona de Gellert a tomar unas cervezas. Allí se encuentran unas de las termas mas famosas (las más conocidas son las termas de Széchenyi, que estan en la plaza de los heroes). Nosotros no visitamos ninguna terma ya que teniamos demasiado frío y además se nos había olvidado el bañador, pero siempre se dice que hay que dejar algo para así volver ¿no?, pues nosotros tenemos que volver para visitarlas, al ser posible con un poco más de calor.